Mostrando entradas con la etiqueta Mi abuelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi abuelo. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de mayo de 2008

Sesion continua...

Las tardes con mi abuelo... cine de barrio y NODO.
Normalmente estabamos toda la tarde en el cine, desde que abria hasta la hora de cenar, no importaba ver la pelicula dos veces.
Media barra de pan y dos onzas de chocolate negro.
El pan comido rapidamente, el chocolate al final, despacito, dejando que se fundiese en la boca.
Lo mejor de las tardes de cine iniciaba cuando saliamos de la sala, en ese momento, mi abuelo me hacia revivir la magia de lo que acabamos de ver.
Una de esas tardes vimos Zorba el Griego, cuando acabo me dijo:
- Vamos, corre... tenemos que irnos.
- Yayo, pero si es temprano! y la otra?
- Vamos, ponte el abrigo!
Salimos corriendo del cine y me llevo a una tienda de musica y discos. Compro la banda sonora de la pelicula. Regresamos a casa.
- Que ha pasado? Os han echado del cine?
- No tienes nada que hacer en otro lado? Pues ayudanos a quitar la mesa y las sillas!
- Manoloooo!
- Si no ayudas al menos no molestes!
- Yaya, ayudanos y empuja!
La enorme mesa pegada a la libreria, las sillas en el pasillo.
Mi abuela regreso a la cocina a seguir escuchando el Consultorio de la Señora Francis no sin despedirse con un:
- Este hombre esta loco!
- Ya me lo decia su madre!
- No te cases con el!
Mi abuelo se arremango, sus manos tomaron el disco, como si de un objeto sagrado se tratase; lo puso en el plato, soplo la aguja, la dejo suspendida y me dijo... cuando yo te avise la posas delicadamente.
Se dirigio al centro de la sala... muy serio, concentrado, abrio los brazos en cruz ... los ojos cerrados... y con un susurro... ahora!
Una cosa tan tonta como bajar la aguja daba miedo. Y si lo hago mal?
La musica empezo a sonar y mi abuelo bailo el sirtaki.
- Ahora te toca a ti!
Y con tanta paciencia me enseño a bailarlo.
Si, tanta paciencia, la del vecino de abajo que veia bailar la lampara, la del Sr Roca, el del 2°1° que oia todo el tiempo la misma musica y la de mi abuela, que tuvo las sillas en el pasillo 15 dias.


viernes, 21 de marzo de 2008

Las lunas


- Has visto cuantas lunas hay hoy?

- Yayo, son farolas!

- De verdad? Me gustaban mas cuando eran lunas.

Desde esa noche solo veo lunas...

martes, 11 de marzo de 2008

El rabo

Paseando con mi abuelo, vi un rabo que asomaba por la esquina... que ocasion!

Habia llegado el momento de enseñarle algo.
El siempre me explicaba todo, yo no podia ser menos!

- Yayo, ves ese rabo que se asoma?
- Si, claro!
- Pues en el otro lado del rabo hay pegado un perro!
- Ahhh!
- Ohhhhh..se ha ido!... Yayo, pero no se ha ido solo, sabes? El perro se lo ha llevado puesto!



sábado, 8 de marzo de 2008

Don Manuel

Una joven y su madre, pegadas a los cristales de las puertas, intentan no perderse ni un detalle de lo que sucede en el salon.


- Don Manuel, vengo a pedirle la mano de su hija...
- Disculpame un momento, hijo.

Don Manuel se levanta lentamente, abre las puertas, no dice nada a las mujeres, solo una mirada de reproche.
Se dirige a su habitacion, abre un cajon, extrae un revolver y un puñado de balas.
Mete todo en un bolsillo y regresa al salon, sin dignar una mirada a las mujeres que estan pegadas a la pared. Cierra las puertas y se sienta.
- Perdona la interrupcion hijo, que me estabas diciendo?
- Ejem, pues... esto... Don Manuel, he venido a pedirle...
- Ah, ya recuerdo, si, si!

Mete la mano en el bolsillo, saca el revolver y las balas. Abre el tambor y con una bala en su mano dice:

- Lo ves esto?
- Si deshonras a mi hija, una es para ti...

Don Manuel, introduce una bala en el tambor y despues otra mas y otra y otra sin dejar de enunciar los destinatarios:

- y esta para tu hermana, y esta para tu padre y esta otra para tu madre y esta para mi esposa y esta otra para mi hija...
- Y esta para mi!!!!!!!

Don Manuel, con la ultima bala entre sus dedos ve el joven que con un respetuoso saludo se levanta y sale corriendo.

Cuando mi abuelo me explico esto, me dio el revolver.. y balas... incluso me dejo cargarlo como habia hecho el...

- Una cosa, yayo, aqui dentro caben solo seis balas... y tu has repartido disparos para siete.
- Hija, tienes razon, pero la numero siete era para mi, no pensaras que iba a matarme, no soy tonto!