miércoles, 27 de febrero de 2008

Las zapatillas rojas.

Una mujer sale del quirofano, todavia lleva la ropa esteril...
Esta temblando, camina lentamente y llora.
Aprieta algo en sus manos, fuertemente, los nudillos blancos.
Se acerca a un hombre joven y con voz entrecortada dice:
- Non ce l'hanno fatta!
(No lo han conseguido)
Ella quiere quitarse esa bata verde, quiere arrancarla... tiene algo en sus manos que no le permiten hacerlo sola, quiere quitarse todo a la vez, bata, gorro, cubrezapatos... no puede.
Dulcemente su chico le aparta los cabellos y deshace los lazos.
Ella llora desesperada y en silencio, mirando a los ojos de su pareja.
El se arrodilla... a sus pies...
Ella mira lo que tiene en sus manos, son pequeñas, son de terciopelo, son de su hijo, son unas zapatillas rojas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Quién dice que que el baile acaba cuando el alma se descalza? Sólo hace una pausa para sentir el suelo entre batas verdes y paredes blancas. En la música, silencio es el espacio necesario para que dos notas conserven mutuamente su memoria.

Nessun dijo...

Ni danzas ni musica... nada... el infinito pesa 21 gramos... silencio... Fine

Raúl dijo...

Literatura, sí, pero terrible coincidencia (un año después) en las temáticas de nuestros relatos.
Un abrazo.